¡QUE NO OS SEPAREN! - Historia de Ana
Estás en: Inicio - Hablan las mujeres... y algunos hombres - Historia de Ana


"La verdad es que no lo entiendo, ¿por qué la separaron de mi?., ¿por qué no me dejaron darle el pecho? A mí me operaron, pero no tuve dolor, no tuve fiebre, por lo que podía estar con mi hija y darle el pecho. ¿Por qué no dejaron esa noche a mi hija conmigo?"

¡Por fin! Mi hija está entre nosotros.

Mi hija ha sido una niña buscada y deseada. El día que nos enteramos que íbamos a ser padres fuimos los seres humanos más felices de la tierra, aunque esa felicidad se multiplico cuando le vimos su preciosa y bonita cara.

Mi embarazo fue muy bueno, a pesar de que a los tres meses tuve una pequeña amenaza de aborto y eso me hizo tener un embarazo relajado y sin esfuerzos. Cuando empecé a manchar fuimos rápidamente al hospital. Allí me hicieron ecografías y todo estaba bien. Poco a poco me fui incorporando a la vida cotidiana, pero con limitaciones y sin esfuerzos.

Los meses iban pasando y mi tripa iba engordando.

A los ocho meses y medio me provocaron el parto porque decían que la niña no crecía. Ese mismo día a las doce de la mañana me ingresaron, me pusieron monitor, me hicieron una ecografía y empezaron con la inducción. Me pusieron un gel vaginal, con el cual debía notar contracciones, pero no hizo su efecto después de doce horas, por lo tanto a las doce de la noche me lo quitaron. Esta medicación era muy cómoda porque me permitía andar, ir al baño, etc... e incluso estuve en planta y en mi propia habitación.

Al día siguiente la cosa cambió y me llevaron de nuevo a monitor y desde allí a la sala de dilatación, siempre acompañada de mi marido, para ponerme otro tratamiento que era el goteo. Esta medicación tampoco dio su fruto . En vistas de que el tratamiento no me hacía nada el médico ginecólogo me comunicó a las ocho de la tarde que me harían la cesárea.

A las ocho y media estaba en quirófano. ¡Mi primera vez que pasaba a un quirófano!. A las nueve menos diez nació mi hija. Durante la operación los médicos me iban contando todo lo que estaban haciendo, puesto que la anestesia era de cintura para abajo. Cuando la niña vio la luz se la llevaron a lavarla y pocos minutos después me la enseñaron para decirme que todo estaba bien. En esos momentos le di mi primer beso, pero pronto se la llevaron para que la conociera su padre, sus abuelos y sus tíos. Desde allí se la llevaron a la incubadora, puesto que nos dijeron que todos los niños nacidos por cesárea tienen que estar unas horas en el foco o en la incubadora. ¿Por qué?

La verdad es que no lo entiendo, ¿por qué la separaron de mi?., ¿por qué no me dejaron darle el pecho? A mí me operaron, pero no tuve dolor, no tuve fiebre, por lo que podía estar con mi hija y darle el pecho. ¿Por qué no dejaron esa noche a mi hija conmigo?

Esa noche le dieron un biberón y a la mañana siguiente a las ocho le dieron otro. A mí me la llevaron a la habitación a las nueve y a las once y diez le estaba dando el pecho. Al principio me costó , porque me tardó unos días en subir la leche, pero gracias a Dios la subida de leche llego, mi niña mama cada día mejor y va haciendo peso.

De toda mi estancia en el hospital no entiendo porque nos separaron a mi hija y a mi , puesto que esa primera noche, ella me necesitaba a mí y yo a ella, pero debería de ser así.

No juzgo, tampoco critico , solo doy mi testimonio de lo que pienso fue un error, yo quería darle el pecho a mi hija y creo que se lo podía haber dado, puestos que ambas estábamos muy bien, pero nadie me preguntó si le quería dar o no el pecho. Cuando me la llevaron al día siguiente a la habitación todo eran temores, porque como no tenía todavía la subida de la leche y ella había tenido su primera alimentación mediante biberones no sabía si iba a querer el pecho o no. Ese temor poco a poco se fue, puesto que mi niña empezó a succionar muy bien y hasta el día de hoy no he tenido ningún problema.

Mi hija está sana y ha sido la felicidad y la alegría de mi casa y de toda la familia, por lo que desde aquí quiero agradecer al equipo médico, a las matronas y a la de planta de maternidad por hacer posible el nacimiento de mi hija.

Volver