¡QUE NO OS SEPAREN! - Riesgos de la inducción

Riesgos de la inducción o aceleración del proceso de parto

Los riesgos de la inducción del trabajo de parto provienen principalmente de dos fuentes: la alteración de la fisiología natural del parto y los efectos secundarios derivados del uso de los fármacos empleados para la inducción.

En muchas de las ocasiones en que se utilizan maniobras o fármacos durante el parto se hace solo con el fin de acelerar el proceso de parto pero sin que la madre tenga ningún problema real que le impida llevar a cabo el trabajo de parto por si sola, por tanto se interfiere en el proceso sin una causa médica que lo justifique y con ello se añaden riesgos innecesarios tanto para la madre como para la criatura.

El principal riesgo para el bebé en la inducción del parto
es aumentar de forma notable las probabilidades de sufrimiento fetal,
y conlleva un aumento de las intervenciones que han de realizarse sobre un parto normal.

El principal riesgo para el bebé en la inducción del parto es aumentar de forma notable las probabilidades de sufrimiento fetal, y conlleva un aumento de las intervenciones que han de realizarse sobre un parto normal, como la monitorización electrónica continua, la necesidad de analgesia y de que el parto sea instrumentalizado o requiera una cesárea[2-5] y este riesgo es mayor cuando se usan agentes para la maduración de cuello uterino que cuando se emplea oxitocina intravenosa. Otros riesgos asociados son, que el trabajo de parto se prolongue o estanque (distocia) y sea más doloroso, padecer corioamnionitis (infección de las membranas placentarias y del líquido amniótico), hemorragia post-parto, o el uso de forceps o ventosa, peor recuperación post-parto para la madre con mayor tiempo de estancia hospitalaria, y mayor incidencia de ingresos del recién nacido en unidades de cuidados intensivos[2-4]. También se ha hallado que el uso de oxitocina y ciertas prostaglandinas (Cervidil, Prepidil, y Cytotec) para inducir y acelerar el proceso de parto se ha asociado con un mayor riesgo de aparición de meconio en el liquido amniótico, lo que supone un riesgo grave para el bebé, dado que si este lo inhala puede dar lugar a serios problemas respiratorios[6-8]

 


2. Battista, L., J. Chung, D. Lagrew, and D. Wing. (2007) Complications of labor induction among multiparous women in a community-based hospital system. Am J Obstet Gynecol. 197(3), 241.e1-7; discussion 322-3, e1-4.
3. Johnson, D.P., N.R. Davis, and A.J. Brown. (2003) Risk of cesarean delivery after induction at term in nulliparous women with an unfavorable cervix. Am J Obstet Gynecol. 188, 1565-1572.
4. Cammu, H., G. Martens, G. Ruyssinck, and J. Amy. (2002) Outcome after elective labor induction in nulliparous women: a matched cohort study. Am J Obstet Gynecol. 186, 240-244.
5. Vahratian, A., J. Zhang, J. Troendle, A. Sciscione, and M. Hoffman. (2005) Labor progression and risk of cesarean delivery in electively induced nullipara. Obstet Gynecol. 105(4), 698-704.
6. Wing, D., A. Rahall, M. Jones, T. Goodwin, and R. Paul. (1995) Misoprostol: an effective agent for cervical ripening and labor induction. Am J Obstet Gynecol. 172(6), 1811-6.
7. Fletcher, H., S. Mitchell, D. Simeon, J. Frederick, and D. Brown. (1993) Intravaginal misoprostol as a cervical ripening agent. Br J Obstet Gynaecol. 100(7), 641-4.
8. Mundle, W. and D. Young. (1996) Vaginal misoprostol for induction of labor: a randomized controlled trial. Obstet Gynecol. 88(4 Pt 1), 521-5.

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