¡QUE NO OS SEPAREN! - En caso de hipertensión
Estás en: Inicio - Casos habituales de separación - Madre con dificultades - En caso de hipertensión

En caso de hipertensión

La hipertensión previa al parto implica un seguimiento más cercano del buen funcionamiento de la placenta, controlando que el bebé crezca bien.
A veces se necesita medicación durante el embarazo, pero tras el parto esto no afecta al bebé.

La preeclampsia es un tipo de hipertensión propia del embarazo, que se acompaña de pérdida de proteínas en orina y edemas. En cualquiera de los dos casos, y sobre todo en la preeclampsia grave, el bebé puede crecer menos al estrecharse los vasos de la placenta. Si el bebé nace antes de tiempo o a término pero con bajo peso, necesita estar piel con piel junto a su madre y con más motivo beneficiarse de la lactancia materna desde el primer minuto de vida. El calostro le nutre y protege de infecciones, y si es prematuro le protege especialmente de las enfermedades que ponen su vida en peligro: enterocolitis necrotizante y hemorragia periventricular.

En el caso de una preeclampsia grave
en que el bebé sufra en el parto o se practique una cesárea,
lo ideal es no separarlo
incluso aunque se precise observación,
salvo por la necesidad de reanimación inmediata.

Si la madre sufre convulsiones (eclampsia) y es necesario reanimarla e intubarla, resolver la gravedad de su estado es lo prioritario, pero incluso durante su estancia en la UCI uno y otro se beneficiarán del contacto piel con piel todo el tiempo que sea posible. Algunas madres que han estado varios días en coma tras un ataque de eclampsia solo han despertado de forma intermitente para preguntar por su bebé. Nadie puede descartar que el beneficio de las endorfinas que se producen en la mujer tras el contacto con el cuerpo desnudo de su bebé ayuden a su recuperación. El que la madre lleve gotero, sonda urinaria, controles de tensión arterial, oxígeno en sangre o electrodos para ECG no son motivo para no poner a su bebé sobre ella.

En casos extremos, el padre u otra persona, puede tener al bebé piel con piel.

Por todo esto, pide que no os separen.

p&i

Volver